Villa Mercedes: Fue violada por su excuñado, lo detuvieron y luego lo liberaron

Fue enviado al Penal en octubre, pero 5 meses después el tribunal le dictó la falta de mérito y lo excarceló.

 

 

Fue violada por su excuñado, lo detuvieron y luego lo liberaron

Octubre de 2020. Cuando Ángel Omar, de 33 años, fue detenido. Foto: Archivo.

 

Ángel Alexis Omar fue procesado a finales de octubre pasado por haber violado a M., su excuñada, en el departamento que ella tenía en Villa Mercedes. Los informes del psicólogo y del psiquiatra que entrevistaron a la joven avalaron cada una de sus palabras. No mentía. Su relato no solo resultó altamente veraz, sino que, además, presenta algunos indicadores de que fue víctima de abuso sexual. Los testigos que declararon durante la investigación no hicieron más que convalidar el testimonio de la muchacha, quien hoy tiene 21 años. Luego de que el hombre fuera enviado al Penal, recién ahí M. pudo empezar a pensar cómo continuar sus estudios universitarios y planificar su día a día, en definitiva, su vida. Pero todo se volvió a derrumbar para ella cuando, después de cinco meses de encierro, Omar quedó en libertad. La Cámara Penal 2 consideró que no está claro si el acto sexual que existió fue consentido o no por la chica.

 

 

 

Desde que M. se enteró a través de su abogado, Gastón Yllera, de que el tribunal había resuelto dictar la falta de mérito y excarcelar al hombre de 33 años, está con tratamiento psicológico y psiquiátrico. Hace una semana afrontó una nueva crisis. «Tomé pastillas y después de eso dormí como dos días», contó la joven.

 

 

 

 

Si bien ella y el acusado son de Unión, actualmente él vive en Villa Mercedes. «Yo no puedo volver ahí si él está suelto y si es así no voy a poder retomar la universidad, porque estudio allá», dijo. Después de lo que sufrió, la joven se fue de la provincia. No está en condiciones de regresar a Villa Mercedes para continuar sus estudios de abogacía y ni siquiera ha vuelto a pisar su casa en Unión.

 

 

 

  1. tuvo la oportunidad de leer el dictamen de la Cámara compuesta por los jueces Daniela Estrada, María del Castillo de Insúa y Atilio Astudillo, y lo definió como «una tomada de pelos». «Yo soy estudiante, pero por lo poco que he aprendido en la carrera creo que ni yo hubiera redactado una resolución así», opinó.

 

 

Con informacion de El Diario

 

«No tuvieron en cuenta la pericia psiquiátrica y psicológica, tampoco los testimonios (…). Es más, en una parte del fallo se basan en una declaración a favor de él (de Omar), que decía que en el pueblo se decía tal o cual cosa. Una falta de respeto. No tienen en cuenta jurisprudencia, ni la ley contra la discriminación a la mujer ni la perspectiva de género, nada», manifestó. A este punto ya no sabe qué la indigna más, si el hecho de que su violador camine por la calle o «tener jueces de esta calaña en el poder».

 

 

 

A los pocos días de que el tribunal se expidiera de manera favorable a la apelación hecha por la defensa, el abogado de la víctima presentó un recurso de casación ante el Superior Tribunal de Justicia. «Hicimos este planteo a los fines de que el máximo tribunal revierta este fallo y vuelva a encarcelar a este hombre, a la espera de un juicio, y, sobre todo, por la afectación que todo esto le ha producido a la chica», comentó Yllera.

 

 

 

 

Ariel Becerra, el representante de Omar, indicó, por su parte, que la Cámara resolvió en virtud de lo que señalaban las pruebas y las declaraciones, es decir que los jueces se ajustaron a los hechos y al derecho. «Fue la chica quien le dijo a mi cliente que se quede en la casa, que se acueste en la cama de ella y después ella se acostó con él», refirió.

 

 

 

Mencionó también que los médicos no advirtieron señales en el cuerpo de ella que evidencien que haya forcejeado o se haya resistido a tener relaciones. «Había otros tres hombres en la casa y ninguno la escuchó pedir auxilio o gritar», argumentó.

 

 

 

 

Sin embargo, M. ratificó todas las veces que declaró que no fue capaz de pedir ayuda al momento del ataque porque el miedo la paralizó. No podía hacer más que soportar el peso de su excuñado sobre su cuerpo, sometiéndola.

 

 

 

El fallo no pone en duda que hubo acceso carnal, pero sostiene que no está claro si hubo consentimiento por parte de la víctima. «Una locura», sintetizó Yllera. «Apelamos porque considero que afecta a mi cliente como mujer y porque no se ha utilizado la legislación en esa materia, es decir, la Ley de Protección Integral de la Mujer, la Ley de Víctimas y la Ley Micaela, que obliga a los funcionarios de todos los poderes del Estado a capacitarse en género», remarcó Yllera.