En solo cinco meses se conformaron 130 centros de estudiantes

Tras dos años de escasa actividad por la pandemia, el Gobierno provincial desplegó en junio un fuerte estímulo para que estos espacios establecidos por Ley estuvieran normalizados y que las y los alumnos regulares de instituciones educativas ejerzan su derecho a participar en los centros estudiantiles.

 

 

A solo cinco meses del regreso a las escuelas secundarias del ámbito democrático y plural, como son los centros de estudiantes, cientos de chicos de instituciones de los nueve departamentos votaron por primera vez y con ello 130 centros cumplieron con lo que establece la Ley Provincial N° II-1010-2019, sancionada en septiembre de 2019.

 

Después de dos años de poca actividad impuesta por la pandemia, el Gobierno provincial resolvió estimular la formación de nuevos centros de estudiantes en las escuelas secundarias de la provincia y para ello, la ministra de Educación, Eugenia Cantaloube, y el secretario de Juventudes, Emiliano Blanco, firmaron el 6 de junio pasado un acuerdo por el cual dispusieron capacitaciones en los alumnos que requieran asesoramiento para concretar este paso democrático.

 

Fue así que rápidamente la Secretaría de Juventudes brindó asesoramiento a todos los establecimientos educativos de la provincia, incluidas las escuelas rurales.

 

 

 

 

 

Considerado un órgano democrático de representación de las y los estudiantes, este centro es una organización formada por alumnos y alumnas de establecimientos educativos para defender sus derechos y también para fomentar la participación joven dentro y fuera de la escuela.

 

Con esta legislación específica se busca contribuir a mejorar la calidad de la educación, promover la participación en los problemas educativos, gestionar ante las autoridades los pedidos y necesidades de alumnos y alumnas e insertar a los estudiantes en la sociedad a través de acciones que beneficien a la comunidad.

 

La Ley permitió darles un marco de formalidad a los centros estudiantiles que tienen un rol fundamental en el proceso de educación, tanto de instituciones de Nivel Secundario como instituciones de Educación Superior.

 

“Esto trae a las escuelas la voz de los chicos con representatividad, la construcción del diálogo en un ida y vuelta”, valoró la ministra de Educación, Eugenia Cantaloube, y recordó que el caso de la escuela donde compitieron hasta seis listas “demuestra que estas juventudes quieren estar involucradas en su comunidad y ser protagonistas en la construcción de sueños”.

 

 

 

Pero los elogios también alcanzaron para directivos y docentes que hicieron sus aportes para que las prácticas democráticas se instalen definitivamente en las escuelas: “Esto habla a las claras que entre todos y en conjunto podemos analizar los problemas que tenga la institución hacia adentro y resolverlos”, cerró Cantaloube.

 

 

“Cuando llegamos con la propuesta a las escuelas, solo había ocho centros de estudiantes en toda la provincia y al cierre de este año ya tenemos 130, lo cual muestra que la aceptación fue muy buena, porque consideran que es un espacio de escucha”, según evaluó Emiliano Blanco, secretario de Juventudes.

 

Durante cinco meses, el equipo de Juventudes recorrió cada escuela secundaria para estimular la conformación de los centros. Tras ese trayecto, Blanco hico un primer balance: “Los chicos entienden el sistema democrático bajo el que vivimos y a la política como una herramienta de transformación y por ello son tan importantes las escuelas, porque de ellas saldrán nuestros próximos gobernadores, intendentes y legisladores”.

 

En este sentido, todos coinciden en que un centro de estudiantes es algo político, lo que no quiere decir que deba pertenecer o representar a un partido político ni que su acción se limite a la protesta.

 

 

 

“La idea de armar el centro de estudiantes surgió de la necesidad que teníamos de poder realizarnos como estudiantes y defender nuestros derechos. La Lucio Lucero fue siempre una escuela luchadora y armamos una lista que se fue la N°16 en conmemoración de ese día de septiembre por la Noche de los lápices”, según comentó Malena Cristino, presidenta del Centro de Estudiantes del Centro Educativo N°8 “Maestras Lucio Lucero”.

 

Para la joven dirigente, el centro de estudiantes es una buena oportunidad para empezar a ejercer sus derechos y “me pone contenta que haya tantos y que todos los chicos se reúnan en un espacio común, debatir y generar proyectos que beneficien a la comunidad educativa”.

 

 

Facundo Aires es alumno de la Escuela Provincial Autogestionada (EPA) Nº5 Modelo San Luis y flamante presidente del Centro de Estudiantes, un cargo que para el dirigente implica “escuchar la voz de los alumnos y alumnas ya que eso te lleva a cumplir un buen protagonismo como presidente y Centro de Estudiantes”.

 

Cuando presentaron la lista en la escuela, según recordó, sus propuestas no fueron sencillas y para cumplirlas advertían que llevaba “tiempo, esfuerzo y aspectos económicos; estaremos siempre para ayudar en lo que necesiten y que se sientan acompañados por nosotros”.

 

 

 

¿Por qué son importantes?

 

Los Centros de Estudiantes tienen como principios generales fomentar la formación de los estudiantes en los principios y prácticas democráticas, republicanas y federales, así como en el conocimiento y la defensa de los derechos humanos.

 

¿Cuáles son los derechos de los alumnos? Que cada tres horas se les brinda libertades para que puedan gozar de derechos como el de expresión y de asociación; de igualdad y autonomía; a la seguridad y la privacidad; a tener un trato digno y respeto entre el profesor y el alumno.

 

Su objetivo es contribuir a mejorar la calidad de la educación, promover la participación en los problemas educativos, gestionar ante las autoridades los pedidos y necesidades de alumnos y alumnas e insertar a los estudiantes en la sociedad a través de acciones que beneficien a la comunidad.