sebatososaHoy a partir de las 18:00 hs, en la Plaza de los Niños de la ciudad de La Punta, los mejores exponentes del rock de San Luis y La Punta brindarán un concierto en homenaje a un grande de la cultura musical local, Sebato Sosa, músico y compositor puntano, y punteño por elección.

Sebato Sosa llevaba la música en sus venas. Comenzó a tocar desde pequeño y no paró ni un minuto hasta su último día de vida, un 10 de febrero de 2012, cuando un cáncer de piel terminó finalmente con su vida, a los 36 años.

Meli Castañer, su incondicional esposa, aún lo recuerda como un ícono del rock; un hombre que peleó por su sueño de llevar el género musical a todos los rincones de nuestra provincia. “Su lucha consistió en que el rock local fuera reconocido en todas partes. Era incansable. Sólo quienes estuvimos cerca de él sabemos el denodado esfuerzo que hizo para abrirse camino”, contó emocionada su mujer.

Los primero pasos de Sebato fueron la formación de grupos como “la Banda del Gordo Sebato”, con presentaciones en el teatro de su padre, Alejo Sosa. Sebato pasaba días enteros ensayando y componiendo, tratando de crecer y de dejar su propia impronta en el rock local a través de sus composiciones musicales. La banda de los comienzos quedó atrás pero no sus sueños: con nuevos integrantes conformó Flash Chabón, una reconocida banda de San Luis que hoy estará presente en La Punta para homenajear a su fundador primero.

Este grupo le permitió a Sebato manifestar ampliamente sus sentimientos y pensamientos a través de la música. Algunas canciones eran de protesta y otras se referían a sus propias experiencias pero todas estaban cargadas de su gran pasión por la música y, en especial, por el rock.

Ya más experimentado, Sebato ingresó a la universidad para estudiar  Producción Musical y perfeccionarse. A partir de aquí, el músico golpeó muchas puertas para conseguir más oportunidades de demostrar su arte al público sanluiseño. El camino se hizo cuesta arriba pero Sebato no se iba a dar por vencido.

Ya en La Punta, con casa y familia propias, el músico vió en el Plan de Inclusión Social una gran oportunidad para extender su música a todos los rincones: formó una banda que representó a joven ciudad, La Raya, cuyos integrantes eran parte del plan social y músicos en formación que encontraron una oportunidad para crecer en su arte.

“El gran sueño de Sebato era tocar rock, ser reconocido en su Provincia y poder darle la oportunidad a otras bandas y a sus músicos quienes, como él, hacían un gran esfuerzo por llevar sus canciones a los jóvenes y por demostrar su talento”, contó la esposa del rockero y agregó que Sebato jamás dejó de pensar en la forma de hacer avanzar el rock local, por lo que continuamente organizaba recitales para que todos participaran y demostrar así el crecimiento del género.

En medio de su intenso trabajo como embajador del rock, la dolorosa sombra del cáncer de piel se ciñó sobre Sebato, dañando profundamente su cuerpo hasta inmovilizarlo. Pero su espíritu indómito era imparable: a pesar de su enfermedad, de las quimioterapias y del profundo dolor, el rockero siguió tocando hasta sus últimos días, cuando ya no pudo más. Un importante festival de rock en el Ave Fénix fue su presentación final, donde Sebato reunió sus últimas fuerzas, casi extinguidas por el cáncer, para dedicarlas enteramente al rock. Después, abatido, volvió al hospital para despedirse para siempre.

Este homenaje que el Municipio de La Punta y numerosas bandas de rock de San Luis y La Punta realizan hoy a Sebato Sosa, no hace sino reafirmar al luchador tras el rockero y poner de relieve el gran mensaje que dejó a sus seguidores, familiares y amigos: la importancia del amor, la pasión y el trabajo constantes, para alcanzar los sueños, para llevar la vida, para encarar las dificultades, a pesar de  cualquier adversidad.

 
 
 
 

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